Qué es la Psicología del Testimonio
¿Podemos los psicólogos detectar mentiras? ¿Podemos saber si una personas es más o menos creíble? La respuesta a ambas preguntas es no.
Es habitual que a los psicólogos del testimonio se nos solicite evaluar una declaración para conocer si la persona está mintiendo. O que evaluemos la personalidad de la víctima para valorar si es una persona que tiende a mentir o no. Desgraciadamente, desde la psicología científica no tenemos manera de distinguir si una persona está siendo honesta o está mintiendo (al menos, sin información externa que permita comparar). Esto, podríamos decir, que es un mito.
Entonces, ¿qué es la Psicología del Testimonio? ¿Qué hace un Psicólogo del Testimonio?
Se podría decir que la psicología del testimonio es la disciplina que estudia los procesos psicológicos implicados en víctimas y testigos, desde que presencian un acontecimiento, hasta que posteriormente lo cuentan. Los especialistas en Psicología del Testimonio deben ser también expertos en Psicología de la Memoria. A pesar de lo que habitualmente se cree la memoria no funciona como una grabadora donde lo que recordamos es lo que en su día vivimos. ¡Quién no ha experimentado esa comida familiar donde cada uno cuenta su versión de unos hechos! En efecto, la Memoria es un proceso muy complejo.
Pongamos un ejemplo.
Cuando somos testigos o víctimas de un acontecimiento, primero tenemos que percibirlo y prestar atención a los que está ocurriendo (el estrés puede ser un enemigo para conseguirlo). Con el paso del tiempo debemos recordar esa información y comunicarla a otra persona. Y, muy probablemente, lo vuelva a recordar una y otra vez. Y es que, a lo largo de todo este proceso pueden intervenir diferentes factores que pueden afectar a la calidad de nuestro recuerdo: lo que un día recuerdo puede estar distorsionado, de forma que no tenga que ver con lo que ocurrió.
iIaginemos que una persona presencia un accidente de tráfico. Para poder recordarlo adecuadamente, primero tendrá que haberlo percibido y atendido. Pero su capacidad de hacerlo puede estar afectada por diferentes circunstancias: la distancia a al que se encontraba, las condiciones de iluminación, el tiempo que duró el accidente, la atención que estuviera prestando en ese momento, etc. Pero los factores de influencia no terminan ahí.
Una vez ocurrido el acontecimiento, pueden pasar días, semanas o incluso años hasta que la persona tenga que explicarlo. Durante este tiempo puede haber hablado con otras personas, haber recibido nueva información, haber visto noticias relacionadas con el evento o haber respondido a diferentes preguntas sobre lo ocurrido.
La memoria no funciona como una grabadora.
Esta es una de las ideas más importantes para entender la Psicología del Testimonio. Cuando recordamos un acontecimiento no estamos reproduciendo una grabación de lo que ocurrió.
Una persona puede cometer errores al recordar un acontecimiento, sin estar mintiendo. Incluso puede recordar eventos eventos que nunca ocurrieron, lo que se conoce como falsa memoria. Todo ello, desde la honestidad. Y esta diferencia es crucial en el ámbito judicial.
Que una persona se equivoque en detalles de su relato no significa que esté mintiendo, o que necesariamente el relato no sea válido. Del mismo modo, que una persona recuerde algo con mucha seguridad tampoco significa necesariamente que ese recuerdo sea exacto.
Y, con todo ello, podemos estar realmente convencidos de que nuestro recuerdo representa fielmente la realidad, incluso cuando no sea así.
Entonces, ¿qué hace un psicólogo del testimonio?
Desde luego, su trabajo no es detectar mentiras, ni si quiera a través de sus gestos, forma de hablar o su personalidad. El psicólogo del testimonio estudia los diferentes factores que pueden influir en una declaración.
Su labor es explicar cómo se ha formado un recuerdo y la correspondiente declaración.
Y precisamente de eso hablaremos en este blog: de memoria, testimonios, entrevistas, credibilidad, reconocimiento de personas y otros aspectos de la psicología que pueden resultar especialmente relevantes en el ámbito judicial.
Porque, para comprender un testimonio no basta con preguntarnos si la persona miente. También necesitamos entender cómo ha llegado a recordar aquello que dice recordar.
